miércoles, 21 de marzo de 2012

Tenis (Juego de la pelota)

El mayor Walter Clopton Wingfield, es considerado oficialmente el inventor del tenis moderno en 1874, ya que fue él quien redactó las primeras reglas, que establecían una pista con una red elevada por encima de las cabezas de los practicantes y un sistema de puntuación en el que ganaba el jugador que llegaba primero a quince tantos con su servicio. En los siguientes años, se introdujo la línea de saque, se rebajó la altura de la red a un metro, se cambió a una pista rectangular, y se marcó la línea de saque a una distancia de la red de 7,92 m. A este precursor se le atribuye el sistema de puntuación moderno (1878), aunque algunos conceptos actuales como el tie breack y el segundo servicio aparecieron más adelante.
Sin embargo, más allá de las patentes y las atribuciones antes mencionadas, la investigación histórica nos permite señalar algunas evidencias válidas y confiables sobre la existencia de actividades lúdicas y sistemas de puntuación que se anticipan en más de 70 años a la redacción de Clopton Wingfield.
Un ejemplo que sin dudas nos serviría a modo de prueba, lo aportó hace casi dos siglos, el pedagogo español Vicente Naharro (1750-1823), quien documenta en el Libro Descripción de los juegos de la Infancia para servir de abecedario gimnástico, los juegos de pelota que se jugaban en Madrid en 1818. Hasta el momento de escribir este artículo no hemos encontrado ninguna referencia que de cuenta del valor genealógico, que con justicia debiera asignársele a la escritura naharroana, especialmente desde el campo de las Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.
Por lo tanto, la pretensión de este artículo será identificar detalles instrumentales o reglamentarios en los juegos de pelota practicados en España a comienzos del siglo XIX, descritos por el pedagogo aragonés en su libro, los que nos permitirían establecer una conexión cronológica con el tenis moderno más alejada en el tiempo que la declaratoria fundacional de las reglas del tenis atribuidas al galés Wingfield.

2. El “Juego largo de pelota” y su sistema de puntuación
  Este juego se llama así, porque se jugaba en una gran plaza abierta. Esta podía ser también una calle larga y espaciosa, o un paseo; además importaba poco el paraje, aunque sea una pradera, mientras el terreno fuera llano y firme; porque cuando era necesario correr una pelota, sería peligroso dar un paso en falso, si el suelo estuviese desigual.
  En su descripción, Naharro nos precisa que “juegan regularmente á este juego tres a tres, ó cuatro á cuatro, y se sirven igualmente de pala ó guante”.

Fines
 Divertir.
Fortificar el brazo.

Aspectos metodológicos
· El saque se hace con la mano, y con la pala: las partidas son de tres, de cuatro y algunas veces de más tantos, el todo depende de las convenciones de los jugadores.

Aspectos reglamentarios
· Cuando los que restan no vuelven la pelota, pierden quince.
· Cuando el que saca no llega al punto establecido pierde igualmente quince.
· Las rayas a lo largo del juego se señalan en donde se detiene la pelota o al aire: al que le toca la pelota en cualquiera parte que sea pierde quince, toda pelota que da fuera del juego, quince para el contrario: si la pelota se vuelve al primer bote, es buena: al segundo nada vale.
· “Los tantos se cuentan así: quince, treinta, cuarenta, tanto. Cuando los dos contrarios estan á cuarenta, y el uno de los dos gana quince, no hace tanto, sino que le rebaja al contrario á treinta, y quedan treinta y cuarenta”.

Aspectos instrumentales
· La pala es un instrumento de madera redondo por la parte de arriba de una mano de ancho forrado de pergamino y redondo para agarrarlo por la parte de debajo de dos dedos de diámetro

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